dimarts, 11 de març del 2014

Desde el primer beso le dí el poder de destrozarme.

'la miré con lágrimas en los ojos, no podía ser verdad, él no podía haber mandado todo esto a la mierda con tanta facilidad.

-No puede ser verdad- le dije.

-Sabías que tarde o temprano él metería la pata.

-Pero..¿tan pronto?- susurré.- Joder, es injusto querer a alguien por el que darías toda tu vida y que tú ni siquiera le importes.

-Le importas- dijo- Él siempre lo decía.

-¿Aún eres tan gilipollas como para creerte todo lo que te dicen?- pregunté- Si eso de que le importo fuese cierto no me habría hecho el daño que me ha provocado- le confesé.

-Sabías que desde el primer beso le dabas el poder de destrozarte cuando le viniese en gana.

-Y estaba dispuesta a romperme por él si hacía falta- la miré- Pero no ahora- admití- Si quieres a alguien no te vas con otra, ¿no crees?- me sequé las lágrimas que poco a poco recorrían ese camino que ya se sabían- No le culpo- susurré- La culpa es mía por creerme todo lo que me decía, por ilusionarme aún sabiendo que al final se iría. 

-Pero eso no lo controlas- me abrazó de lado intentando consolarme sin saber que el único capaz de hacerme sonreír en esos momentos era la misma persona por la que estaba llorando.

-Pero sí podía evitarlo alejándome de él.- le dije.

-¿Y así habrías sido feliz?

-No- confesé- Pero antes de conocerle tampoco lo era y no se estaba tan mal.

-No digas tonterías- me dijo- Se te veía feliz.

-Eso es lo que la gente ve- la miré- Pero nadie se para a preguntar como estás, siempre suelen buscarte para que tú les escuches y después de haberte dado el discurso de su vida con sus problemas se van sin preguntar como estás- dije- Y sí, puede que tú me vieses feliz, pero no lo era ni tampoco lo soy ahora que acabo de perder a lo más importante de mi vida.

-Eh- me tocó la mejilla- Ya aparecerá otro que sepa valorarte.

-Eso dice todo el mundo- negué con la cabeza- Y no solo no aparece otro sino que tampoco lo necesito.

-¿Y qué necesitas?

-Tenerle a él o ser feliz que, al fin y al cabo, es lo mismo.'

-Ann.

divendres, 7 de març del 2014

Esos besos son lo único que me queda de ti.

solo me hace falta cerrar los ojos para recordar momentos como aquel..

"-Eres gilipollas- le dije mientras me daba la vuelta en la cama dándole la espalda.

-Sí-susurró poniendo un brazo en mi cintura y abrazándome por detrás- Pero este gilipollas es tuyo- dijo en mi oreja para luego besarme el hombro.

-Déjame- le pedí- Estoy cabreada.

-Eso nunca- respondió mientras me hacía cosquillas en el cuello con su nariz.

-¿El qué?- pregunté.

-Lo de dejarte- noté una de sus manos en mi pierna- No quería que te enfadaras pero ya sabes como soy- respondió- Y aun así me quieres.

-No tendría que hacerlo.

-Pero aun así lo haces- escondió su nariz en mi pelo para oler esa colonia que tanto le encantaba.


-¿Y tú?- pregunté- ¿Me quieres?

-Eso ya lo sabes.

-Pero aún así hay veces que necesito oírlo- admití y noté como deshacía el candado que había formado en mi cintura con sus brazos, me giré.

Le miré y vi el miedo en sus ojos, sonreí y le acaricié la mejilla.

-Nunca me habías dicho que necesitabas oír que te quiero- susurró.

-Pensaba que lo sabías- contesté.

-No- dijo mientras me apartaba el pelo de la cara, sonreí, se le veía tan frágil.- Sabes que te quiero- admitió acercando su boca a la mía para besarme, al separarse me miró y sonrío.- Eres lo mejor que tengo.

-Pues si soy lo mejor que tienes no harías cosas que sabes que me sacan de quicio.

-Pero es que tú no sabes lo mucho que me encanta ver como arrugas la frente- sonrío- Me entran ganas de besarla.

-Eres idiota- dije intentando no reírme.

-Sí- acarició mi mejilla- Pero soy un idiota que te quiere y que no piensa dejarte.

-¿Hasta cuando?- pregunté con miedo.

-Hasta que tú decidas irte.

-¿Y si eres tú el que se acaba marchando?

-Nunca me apartaría de la razón por la cual sigo- prometió y después de rozar su nariz con la mía, me besó."

Y al abrir los ojos de nuevo, noto como me caen lágrimas de ellos no solo porque le echo de menos sino también de rabia...

...rabia porque le besé, en aquel entonces, sin saber que el recuerdo de esos besos sería lo único que me quedaría de él.

-Ann.

dijous, 6 de març del 2014

Tendría que darle a todas y cada una de las mariposas que tú creaste una razón para que dejaran de quererte y no siguieran con vida.

'pensaba que aunque te siguiera escribiendo no sentiría nada al verte, pero dios, parece que automáticamente las mariposas de aquí dentro cogen vida al sentirte cerca. Sigo poniéndome nerviosa y no sé donde mirar cuando te veo. El corazón me late como nunca antes me ha latido y aun solo viéndote dos segundos consigues eso, y no quiero. No quiero sentir esto, no cuando tú ya estás escribiendo otra historia y yo..bueno, ya sabes que a mi siempre me ha gustado leer y a veces me releo la nuestra aunque esa historia ya me la sepa de memoria. Supongo que en parte la culpa es mía, por pillarme tanto y por seguir recordando cada minuto a tu lado para sentirte cerca aunque no lo estés, por pensar que eras diferente y que te quedarías, era demasiado tonta y no me dí cuenta de que nunca podría contar contigo. Aunque tú también tienes parte de culpa, por hacerme creer todo lo que decías, sabías convencerme con un par de caricias y aunque me enfadara contigo, si me callabas a besos sabías que ganarías, tenías ese efecto en mi. Que chico, sabías que con un par de besos ya era tuya.. te prometí que lo sería para siempre, y es jodido no poder romper esa promesa no porque no quiera sino porque no puedo, no me veo con otro que no seas tú, y lo sabes. Y sé que la cagué, que metí la pata por pedirte que me dejaras sola, pero..¿no veías que en realidad estar sola era lo que menos necesitaba? Que mis ojos te pedían a gritos que te quedaras aquí conmigo, y no supiste verlo, joder.. no te quedaste.

¿y ahora que me queda?
ya te lo digo yo, nada.
y sería capaz de dar ese nada que tengo para volver a tenerte aquí, que yo solo quiero tener más contigo.

Pero los finales bonitos y felices aquí no salen como quieres, estamos en el mundo real, tú te has pirado y yo te sigo escribiendo de nuevo esperando que algún día encuentres y leas todo lo que te escribo, para que sepas todo lo que por ti he sentido, que no es poco.
¿Sabes? Quiero dejar de escribirte, te lo juro, he intentado dejarlo pero si lo hago te perderé para siempre y no sé si estoy preparada. No puedo o no quiero, no sé. Solo sé que debería terminar con ésta mierda y darle a todas y cada una de mis mariposas una razón para que dejaran de quererte y no siguieran con vida pero si ellas desaparecen, la siguiente que se irá soy yo.'

-Ann.

dimarts, 4 de març del 2014

Suponéis que el estar como siempre significa estar bien.

'¿nunca os ha pasado que estáis tumbados en la cama con los auriculares puestos y la música a todo volumen y sin darte cuenta notas que estás llorando? Sientes ese cosquilleo que te produce esa primera lágrima que se pierde en la inmensidad de la almohada, y sabes que esa no será la única. Intentas secarlas y detenerlas pero son muchas y a ti no te quedan fuerzas... creo que hay que estar muy jodido para no tener ni ganas de dejar de llorar, eh. Y así pasan los segundos, canción tras canción, recuerdo tras recuerdo, y tú solo haces que echarle de menos..piensas en los besos que os prometisteis dar y que no os daréis e inconscientemente subes una de tus manos a tus labios y, los acaricias levemente como si aún notaras el sabor de sus labios, ¿sabes qué? nunca nadie dijo que el beso de despedida se recordaría toda una vida. También piensas en los abrazos que echas en falta, y aunque te cueste admitirlo sabes que le necesitas, que te costará vivir sin tenerlo cerca, que las mañanas serán más duras sin sus buenos días, y que los días acabarán siendo una mierda porque no le tienes a él para esconderte en su clavícula, como si ahí las cosas nunca fuesen mal. 

Das vueltas en la cama deseando volver meses atrás y encontrártelo a tu lado tumbado, mirándote sonriendo como siempre hacía, quieres ver como le brillan los ojos al verte, como se muerde el labio cada vez que le acaricias la mejilla derecha, como te acerca a él para besarte pero lo único que encuentras es una cama que se te hace grande, y notas el frío que antes no notabas cuando estabas con él. Y ahí sabes que las cosas nunca volverán a ser las mismas, que ya no lo tienes y sabes que no va a volver a mirarte desde el otro lado de la cama. Y a pesar de todo lo intentas, intentas secarte las lágrimas y salir de tu habitación para enfrentarte a un nuevo día pero no puedes, ya no te quedan fuerzas ni tampoco ganas. 

pero aún sin fuerzas, el mundo sigue.

y por cojones tienes que levantarte de la cama porque sabes que sino llegarás tarde, escuchas como unos pasos se acercan a la puerta de tu habitación..

-¿Te falta mucho?

-No.- respondes para luego quedarte en un absoluto silencio.

-¿Te pasa algo? ¿está todo bien?

Te apoyas en la puerta y cierras los ojos, intentas respirar pausadamente para que no se te note que has llorado, te secas los ojos y respondes..

-Todo está como siempre.- sabes que te ha escuchado y finalmente notas como se aleja.

¿y sabéis cual es el problema? que nunca preguntan, suponen que el estar como siempre significa estar bien, pero en mi vida no suele ser así, y menos desde que no te tengo.'

-Ann.

dilluns, 3 de març del 2014

De cara al mundo no se llora, no está bien visto.

'ya no me queda nada no porque te hayas ido -que también- sino porque últimamente parece que todos se acaban marchando, tarde o temprano no encuentran motivos para seguir quedándose. Y por cada persona que se va de mi vida noto que va quedando un poco menos de mi. Intento fingir que no me afecta, que estoy bien y que no me duele que se vayan pero llega un momento en que tienes tantas cosas que fingir que no puedes. Te vienes abajo y no tener a nadie que te ayude a levantarte te demuestra lo sola que te has quedado. Y no porque no veas a nadie contigo sino porque tú te sientes sola, te sientes más fría que nunca y con ganas de llorar..

pero de cara al mundo no se llora, no está bien visto.

y lo difícil de todo esto es tener que suspirar y pestañear veinte veces para que esa maldita lágrima no caiga porque sabes que si cae y te preguntan si estás bien, el mundo se te caerá encima y tú con él. Y lo único que haces es seguir, sigues teniendo que soportar que todos te cuenten sus mierdas, y escuchas, consuelas, ayudas y poco a poco te vas hundiendo un poco más porque nadie es como tú, nadie se queda ahí para ti. Y quizás dices que no importa, que todo va bien y que no hay nada que no se arregle, pero tu vida sigue sin arreglarse. Tú sigues hundiéndote y deseando que te busquen aunque digas que no necesitas que te encuentren. Y cuando llegas a tu habitación, cierras la puerta y te apoyas en ella para acabar sentada en el suelo y llorando en silencio para que la gente de ahí fuera no te escuche, no sabéis lo difícil que es que alguien pique a la puerta y tener que responder a lo que te dicen fingiendo que no estás llorando y no tenéis ni idea de lo que duele tener que secarte las lágrimas y volver a salir por esa puerta para hacer como si nada, como si todo estuviese bien, y no lo está. ¿es eso lo que queréis saber? ¿queréis saber que nada va bien? Pues ahí lo tenéis. Que parece que a la única a la que le van mal las cosas es a mi, que pierdo a gente que me prometía estar siempre y yo mientras tengo que quedarme aquí sentada viendo como entráis en mi vida aun sabiendo que acabaréis saliendo de ella.

y una se acaba cansando de eso, de todo y nada a la vez, de no tenerte, de perder, de estar sola, de que todo me vaya mal y a estas alturas no sé si las lágrimas que ahora estoy soltando a las 23:13 de la noche valen tanto la pena. Solo sé que estoy soltando una lágrima por cada persona que se ha ido, como cada noche y me puedo tirar horas y horas llorando por gente a la que no le importa volver..pero no os preocupéis por mi porque nunca me pasa nada, yo siempre estoy bien.'

-Ann.

diumenge, 2 de març del 2014

Él ya no volverá.

'-Mírame- me pidió.

-¿Qué?- me atreví a decirle.- Parece que quieras que te mire para verme llorar de lo frágil que me siento en estos momentos.

-No es eso, solo quiero que me mires a la cara y tengas lo que hay que tener para decirme lo que te pasa..

-¿Qué quieres que te diga? ¿que no puedo más? ¿que estoy harta de muchas cosas? ¿que odio sentirme así de sola cuando estoy en mis peores momentos? ¿quieres que te diga eso?

-Sí, lo prefiero.- respondió.- Prefiero que me digas la verdad a que me mientas.

-¿Y de qué me sirve eso? ¿acaso voy a sentirme mejor?- le pregunté.

-Puede que no pero quiero que sepas que voy a seguir estando aquí.

-¿Hasta cuando? Dime- le pedí- Dímelo porque sé que cuando tengas que soportar mis mierdas seis de cada siete días, te acabarás marchando porque nadie tiene porqué quedarse.

-Pero yo sí quiero quedarme.- admitió.

-Eso dices ahora.

-Eso diré siempre.- prometió.'

Y no se quedó, pero eso era algo que ambos sabíamos. Yo tenía razón, sabía que él se iría y que yo me quedaría aquí, sola, sin poder seguir. Sabía que me costaría la propia vida despegarme de sus recuerdos y él no se equivocaba en decirme que mi vida era una mierda antes de conocerle pero también lo está siendo ahora que no le tengo. Y últimamente mis días pasan por pasar, porque no me queda otra e intento seguir pero no soy la única que se da cuenta de que no puedo, sola soy incapaz, y con él podía con todo. 
Y sé que no debería pero yo le espero, espero, espero y van pasando las estaciones del año, paso del frío al calor, y sigo manteniendo la esperanza de que algún día llamarán a los pasajeros del último tren a su vida, pero se ve que la estación ya ha cerrado y que ya no volverá.

-Ann.

dissabte, 1 de març del 2014

No sabía que si me alejaba de ti, nunca más volvería a ser feliz, tu tampoco lo sabías eh.

'nunca has llegado a saber ni la mitad de todo lo que he llegado a sentir pero no porque no hubiese tenido la oportunidad sino porque no sirvo para decir éstas cosas. No sirvo para admitir lo que siento a la cara porque soy incapaz de mirarte a los ojos sin perderme en ellos, incapaz de decirte que no cuando te lo mereces, de decir 'basta' cuando ya has jugado lo suficiente conmigo. Incapaz de alejarme ni dos centímetros de tus labios, ni de dejar de entrelazar tu mano con la mía, ni de enredarme en tu cuerpo o trepar por tu espalda hasta morderte el lóbulo de tu oreja. Pero estaba más que dispuesta a darte todo de mi, a dejar de ser feliz si para ello conseguía hacerte sonreír, dispuesta a perderme siempre que fuese contigo, a quererte, a abrazarte en las noches más oscuras de tu vida, a besarte hasta las tantas de la madrugada porque eso era lo único que nos apetecía, cubrirte a besos de buena mañana, reseguir tu piel con la yema de mis dedos, acariciar tu labio inferior para luego morderlo. Que era capaz de dejar tocarme por ti todas las noches, así como lo hacías, como si fuese tan delicada como los acordes de tu guitarra. O volvería a dejar que me cantases al oído nuestra canción sin saber que lo que más me gustaba era el sonido de la melodía de tu voz y no la letra en sí. Y sabes de sobras que dejaría mi mundo si me lo pidieras, me iría contigo sin pensarlo dos veces porque chico, sabes que desde tu cuello el mundo se ve mucho mejor y que me encantan las vistas, que vayan a París si quieren, que no encontrarán mejores vistas que las tuyas. 

dejaría el mundo si me lo pides, aparecería si me buscases, te querría si me quisieras, aunque bueno..eso ya lo hago sin que tú lo hagas. Te quiero tanto que día tras día sigo pensando en ti, a veces estoy en mi habitación, me tumbo en la cama y cierro los ojos y me viene ese olor a ti, el olor que dejaste en cada rincón de mi habitación y de mi cuerpo. O quizás soy yo que me lo imagino, que lo hago para sentir que sigues aquí. 
¿Sabes? No he perdido la costumbre de abrazarme a mi cojín favorito en mis peores días, nunca entendías porqué me gustaba tanto siendo tan horrible, te contaré el secreto; me gustaba porque era el que tú usabas para dormir, y olía a ti. Por eso lo abrazo, es como si te abrazase a ti como lo hacía, como si me apoyase en tu pecho y me secaras las tantas lágrimas que me secaste, como si no te hubieses ido aun estando lejos. Porque eso es lo único que me queda de ti, que prometiste quedarte sin decirme hasta cuando, y ahí estaba la trampa. Por eso quiero que vuelvas, pero con ganas de besarme y de desgastarme, así como las ganas que tengo yo de ti pero date prisa que no sé si me durarán mucho de lo rota que estoy. Que ya sabes que todo me va mal desde que no estás, y tú no puedes engañarme diciendo que eres feliz, dime que no odias despertarte y no encontrarme, ni que no soportas tomarte el café solo desde que no estoy, dime que eres feliz si quieres, yo fingiré que me lo creo porque tanto tú como yo sabemos que ninguno de los dos sabíamos que nunca más volveríamos a ser felices estando lejos el uno del otro, hasta que lo estuvimos.

y mírame a los ojos sin perderte en el abismo si tienes cojones, mírame y verás que sigo llorándote aunque no debería, queriéndote al límite de lo prohibido y rompiéndome como nunca lo habían hecho pero no te preocupes, que yo sigo igual de rota solo para que Roma siga en ruinas de la envidia que me tiene por lo bonita que soy aún estando rota, y no por ti.'

-Ann.